Mauricio Tapia.
← Todas las publicaciones

Cuando la confianza deja de ser una palabra

Cuaderno sobre liderazgo y confianza: misión clara, recursos, presencia y coherencia

Spin-off — Cuando la confianza deja de ser una palabra

Hoy tuve una conversación de esas que siguen acompañándote después.

Fue con alguien a quien conocí primero como cliente. Con el tiempo, creo que encontramos algo difícil de definir: confianza, coherencia o la posibilidad de conversar con franqueza.

Me habló de un discurso de Colin Powell sobre liderazgo. Lo busqué y una frase se me quedó dando vueltas:

“Sabrás que eres un buen líder cuando la gente te siga, aunque sea solo por curiosidad.”

Parece casi una broma.

Pero no lo es.

Para seguir a alguien hacia un lugar que todavía no puedes ver necesitas más que una instrucción:

necesitas confiar.

Gran parte del liderazgo ocurre justo ahí, antes de que exista certeza: cuando el mercado cambia, faltan recursos o hay que asumir un riesgo.

En esos momentos, las personas no siguen solamente una estrategia.

También observan a quien la propone: si entiende la realidad que intenta conducir, si escucha a su equipo, si comprende el lugar donde opera, si se involucra cuando las cosas dejan de ser cómodas y si los recursos estarán disponibles al ejecutar.

También he aprendido que la confianza puede perderse silenciosamente.

A veces empieza cuando crece la distancia entre quienes conducen y la realidad que deben conducir.

Cuando se escucha menos el contexto local.
Cuando las prioridades se definen lejos de donde ocurren los problemas.
Cuando se pide compromiso, pero los recursos no acompañan.

O cuando la autoridad sigue ahí, pero la dirección deja de ser reconocible para quienes tienen que seguirla.

La confianza rara vez desaparece de golpe.

Se erosiona, decisión tras decisión, hasta que un día las personas siguen cumpliendo… pero ya no están siguiendo.

Powell decía algo simple: no le des a alguien una misión si no estás dispuesto a darle lo que necesita para cumplirla.

Con los años he entendido que responsabilidad sin herramientas no es autonomía.

Y que pedir compromiso sin involucrarse termina vaciando la confianza.

También me obligó a mirarme: pude haber escuchado más, explicado mejor o entendido antes lo que alguien necesitaba.

Pero reconocí una línea que atraviesa estos cinco capítulos: la confianza en las personas.

En Buses, cuando reconstruimos un equipo.
En Camiones, cuando dejamos de depender de héroes y empezamos a construir sistemas.
En minería, cuando hubo que asumir riesgos antes de conocer el resultado.

Mi trabajo no era tener todas las respuestas.

Era crear las condiciones para que otros pudieran encontrarlas.

Quizás por eso la frase de Powell me hizo tanto sentido.

Porque el liderazgo no se prueba solamente cuando el resultado ya está en el PowerPoint.

Se prueba mucho antes.

Cuando todavía hay una curva adelante y alguien decide avanzar contigo sin saber qué encontrará.

Porque confía en que, cuando llegue el momento difícil, vas a estar ahí.

Aunque sea, como decía aquel sargento, por curiosidad.

Video: https://lnkd.in/dCk9Q5Ee

Ver publicación y contenido multimedia en LinkedIn